El fin de semana quedó marcado por la muerte de tres esquiadores en las estaciones alpinas de Saboya, donde salidas a la montaña acabaron enterradas bajo aludes repentinos y nieve inestable.
Las advertencias oficiales sobre la inestabilidad del manto nivoso se multiplicaron durante días en toda la cordillera alpina francesa. Aun así, esquiadores fuera de pista ignoraron el riesgo de avalanchas y la tormenta en Saboya, quedando atrapados mientras los equipos de rescate luchaban contra nieve y tiempo.
Alerta de Météo-France y riesgo de avalanchas en toda la cordillera
Los servicios meteorológicos franceses han activado durante el fin de semana una alerta extensa por avalanchas que afecta al conjunto de los Alpes, desde los macizos de Saboya hasta los límites con Italia y Suiza. En sus comunicados, Météo-France ha publicado un boletín de peligro específico para la montaña, en el que se detalla un riesgo fuerte de desprendimientos naturales y accidentales. El organismo utiliza la escala europea de cinco niveles y ha situado amplias zonas en un nivel 4 sobre 5, lo que implica avalanchas probables incluso con el paso de un solo esquiador o senderista. Las nevadas intensas, combinadas con viento cambiante y variaciones de temperatura, han creado capas de nieve reciente que se adhieren mal a la base antigua y favorecen la formación de placas inestables.
Los especialistas en nivología subrayan que la principal amenaza reside en la inestabilidad del manto nivoso, donde persisten capas frágiles enterradas bajo los nuevos espesores de nieve. Estas capas actúan como planos de deslizamiento y pueden fracturarse de forma repentina, incluso en pendientes moderadas y aparentemente tranquilas. Las orientaciones norte y noreste, los couloirs estrechos y las zonas cargadas por el viento se consideran los sectores más delicados durante estos episodios. Ante este escenario, las autoridades locales insisten en mantener una estricta precaución fuera de pistas, limitar los itinerarios no balizados y consultar la información oficial antes de cualquier salida. Los profesionales de las estaciones recuerdan que una ladera sin huellas visibles no garantiza seguridad y que los desencadenamientos a distancia siguen siendo posibles.
- Zonas de Saboya y Alta Saboya con riesgo fuerte de avalanchas durante todo el fin de semana.
- Formación de placas de viento inestables sobre capas frágiles preexistentes.
- Pendientes norte y noreste consideradas especialmente delicadas para el esquí fuera de pista.
- Recomendaciones de limitar itinerarios no balizados y seguir los partes de Météo-France.
Fuera de pista y equipos ausentes en Val-d’Isère y Arêches-Beaufort
En Val-d’Isère, en el departamento de Saboya, dos esquiadores que evolucionaban fuera de las pistas acondicionadas fueron sorprendidos por una avalancha de gran tamaño al final de la mañana. La colada se desprendió por encima de ellos y arrastró al grupo a lo largo de una ladera muy inclinada, acumulando varios metros de nieve pesada. Los testigos alertaron de inmediato a los pelotones de gendarmería de alta montaña, que despegaron en helicóptero con equipos cinófilos. Según los primeros elementos de la investigación, los deportistas no llevaban balizas de rescate activas ni sondas, lo que complicó los primeros minutos del operativo. Los socorristas tuvieron que sondear manualmente la zona más probable de enterramiento antes de localizar a las víctimas.
Cuando dejaron de responder a las llamadas, los servicios de emergencia recurrieron a una técnica de localización combinada, utilizando datos de tráfico de la red y aplicaciones de rastreo para orientar la búsqueda por móviles. Gracias a esa información, los helicópteros pudieron concentrarse en un sector preciso del valle y optimizar el tiempo de intervención. Los equipos sobre el terreno excavaron sucesivamente varios conos de depósito, asistidos por perros entrenados para detectar presencia humana bajo la nieve compactada. Uno de los esquiadores fue extraído en parada cardiorrespiratoria y los intentos de reanimación se prolongaron durante largo tiempo, tanto en la ladera como durante el traslado aéreo, antes de que los médicos confirmaran el fallecimiento en el hospital.
Unas horas más tarde, en Arêches-Beaufort, otro alud alcanzó a un pequeño grupo que descendía por un corredor no señalizado, en una zona muy apreciada por los amantes del esquí de travesía. Dos personas quedaron parcialmente arrastradas y una tercera fue encontrada totalmente sepultado bajo nieve según el relato de los servicios de rescate. Un trabajador de la estación que se encontraba en las proximidades escuchó los gritos y dio la alarma, lo que permitió lanzar con rapidez un dispositivo de intervención. Los socorristas lograron liberar a las víctimas utilizando palas y sondas, antes de efectuar los primeros gestos de reanimación. Una mujer falleció pese a los esfuerzos del equipo médico y otro esquiador fue evacuado en helicóptero en estado grave hacia un centro hospitalario regional.
Más del 90 % de las muertes por avalanchas en Francia se producen fuera de las pistas balizadas, según datos de la Asociación Nacional para el Estudio de la Nieve y las Avalanchas.
La prudence est de mise en dehors des pistes balisées lorsque le risque d’avalanche est fort.
Météo-France



