Por tercera vez, No Kings vuelve a llenar calles y plazas de Estados Unidos. La jornada reúne protestas ciudadanas contra Donald Trump, con ecos que ya desbordan el calendario electoral
Hay movilizaciones previstas en los 50 estados y en varias ciudades del extranjero, con un alcance poco habitual. Esa red, impulsada por una convocatoria nacional y reforzada por la diáspora estadounidense, denuncia redadas migratorias, el uso político de las fuerzas federales y una retórica de poder personal que ha devuelto a miles a la calle, otra vez, sin esperar permiso
Una tercera jornada de protestas se extiende por Estados Unidos y otros países
Las calles vuelven a llenarse en una tercera jornada de No Kings, una convocatoria que ya no se limita a las grandes capitales y que gana presencia en plazas, barrios y campus de todo Estados Unidos. Los organizadores anuncian 3.200 actos coordinados a lo largo de los 50 estados, con marchas, concentraciones y vigilias en ciudades muy distintas entre sí. Fuera del país, la diáspora y grupos aliados han dado forma a una movilización internacional con citas de apoyo en otros territorios. La consigna común apunta a visibilizar el rechazo a las políticas de Donald Trump y de su administración actual, bajo una imagen deliberada : la de una protesta amplia, simultánea y visible ante la opinión pública hoy.
El ambiente llega más cargado que en convocatorias anteriores. Entre los motivos de protesta aparecen el giro belicista atribuido a la Casa Blanca, las amenazas lanzadas contra la OTAN y Groenlandia, las operaciones militares en Venezuela y la guerra en Irán, que este sábado cumple un mes según el calendario del llamamiento. No Kings nació el 14 de junio del año pasado, el mismo día del cumpleaños de Trump, y en aquella primera movilización reunió entre 4 y 6 millones de personas en unos 2.100 puntos del país. La segunda jornada, celebrada en octubre, elevó la cifra hasta unos 7 millones de participantes en más de 2.700 ciudades. “No queremos reyes”, se lee en carteles y pancartas, con una consigna seca, reconocible y fácil de repetir.



