Luis de la Fuente midió cada palabra al hablar de Lamine Yamal, pero el eco fue inmediato. Su lectura del extremo sacude a la selección española antes de otra prueba mayúscula.
No suena a elogio de trámite, sino a una apuesta que pesa. El futbolista del Barcelona, todavía adolescente, vuelve a quedar atrapado en la comparación con Messi, una etiqueta tan brillante como peligrosa para un talento precoz que ya decide partidos grandes. El foco aprieta. Nadie se aparta ni respira.
De la Fuente ve a Yamal preparado para cargar con España
Luis de la Fuente ha situado a Lamine Yamal lejos de cualquier trato paternalista. El técnico de España ve en el extremo del Barcelona una respuesta serena ante la presión mediática, porque su carácter competitivo aparece en partidos grandes y en gestos pequeños. Con 18 años, su madurez futbolística alimenta la idea de un protagonismo en la Roja sin disfraces ni plazos artificiales.
Lamine nació para esto. Tiene un carácter audaz. Quizá la presión nos habría superado a usted o a mí. Pero estos chicos son especiales.
Luis de la Fuente, seleccionador de España, al Guardian
La comparación con Messi vuelve a rodear al talento del Barcelona
La comparación con Messi reaparece porque Yamal juega con una frescura que rompe la edad del DNI. Aun así, en el Barcelona y en España se intenta leer su talento natural sin convertirlo en una sentencia. El recuerdo del argentino pertenece a los genios del fútbol, mientras la herencia de Messi funciona mejor como eco mediático que como destino obligatorio.
Los futbolistas son gente de gran capacidad, muy inteligentes. Son genios, y luego están los tocados por la varita de Dios. Lamine, Messi…
Luis de la Fuente, seleccionador de España, al Guardian
Una foto recuperada añade simbolismo a una historia ya mediática
La fotografía recuperada dio una capa casi literaria a la conversación. Messi, con 20 años, aparece bañando a Yamal cuando era bebé, en una sesión vinculada a un calendario benéfico de 2008 impulsado por Diario Sport y UNICEF. La escena, tomada en 2007, se convirtió en imagen viral al crecer la estrella azulgrana.
No hace falta cargar esa foto con profecías. Sirve más bien para explicar cómo se fabrica un relato simbólico alrededor de un chico que ya decide partidos. Entre la memoria de Messi y la actualidad de España, el joven extremo español queda rodeado de una narración potente, tan atractiva como delicada.



