Las columnas de tractores cortaron accesos y marcaron el ritmo de Estrasburgo durante dos días. Más allá del gesto, movilización agrícola europea forzó a los eurodiputados a escuchar a pie de calle.
En el hemiciclo, las consignas se tradujeron en números y procedimientos. Una votación en Estrasburgo avaló revisar los equilibrios del tratado y dejó en evidencia el acuerdo comercial UE–Mercosur. Para muchas explotaciones, ese giro se lee como apoyo parlamentario al campo ante costes crecientes y competencia exterior, mientras la Comisión intenta ganar tiempo con ajustes jurídicos internos.
Una votación clave en Estrasburgo sobre el acuerdo UE–Mercosur
En Estrasburgo, entre el martes 20 y el miércoles 21 de enero, se vieron columnas de agricultores llegados de toda Europa. Más de 7 000 personas y cerca de 1 000 tractores rodearon la sede parlamentaria para pedir reglas simétricas. La protesta transcurrió sin incidentes. Algunos portaban pancartas y tocaron bocinas durante horas.
En el hemiciclo, los eurodiputados recogieron el eco de la calle y optaron por frenar el proceso. La decisión se plasmó en una mayoría de 334 votos y en una resolución de remisión a TJUE, a la espera de aclarar el impacto en comercio agroalimentario según varios grupos, antes de cualquier ratificación definitiva europea.
El mecanismo de ‘reequilibrio’ bajo la lupa del TJUE
El texto prevé un “reequilibrio” que podría activarse cuando nuevas normas de la UE alteren las condiciones de acceso al mercado. Para los agricultores movilizados, abriría la puerta a compensaciones por normas ambientales reclamadas desde el Mercosur y pondría en duda la subida de estándares.
Por eso se pidió al tribunal que revise si las garantías bastan frente a prácticas desleales y empleo precario. En la argumentación parlamentaria aparecen la equidad y soberanía agrícola, las cláusulas de salvaguardia social y la compatibilidad con tratados europeos como ejes del dictamen antes de devolverlo a la arena política.
Sindicalismo y movilización: FNSEA y Jeunes Agriculteurs marcan el pulso
La FNSEA y Jeunes Agriculteurs reivindicaron el voto como respuesta a semanas de acciones en los departamentos franceses. En Estrasburgo, dijeron, la presión sindical coordinada se reforzó con el apoyo de COPA-COGECA y CEJA ante los eurodiputados y con reuniones discretas para fijar una línea común.
Las imágenes de la caravana agrícola en la capital y en Alsacia acompañaron una concentración en Bruselas con más de 10 000 participantes. En el comunicado de París del 21 de enero de 2026, se citan los tractores en Bruselas y Estrasburgo y se pide a la Comisión que no aplique el acuerdo, ni provisionalmente, hasta que el TJUE se pronuncie.



