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Xavier Bautista

Francia avanza a cuartos con un gol de rebote

Francia sigue avanzando en la Eurocopa 2024 con un paso firme y decidido. En un enfrentamiento cargado de tensión y rivalidad histórica, los galos lograron vencer a Bélgica en los octavos de final gracias a un inesperado gol de rebote. A pesar de un inicio gris, el equipo de Deschamps mostró su tenacidad. El héroe del partido fue Kolo Muani, quien tras su infortunio en Qatar, redimió a su selección con un gol decisivo en el minuto 85. ¡La emoción está garantizada!

Un duelo histórico y tenso

La rivalidad entre Francia y Bélgica se remonta a décadas atrás, y cada enfrentamiento es una carga de historia y tensión. Este último partido, correspondiente a los octavos de final de la Eurocopa 2024, no fue la excepción. Ambas naciones se presentaron con la determinación de superar esta etapa crítica, pero sólo una podría triunfar.

El estadio en Düsseldorf fue testigo de un ambiente cargado, donde los aficionados no dejaron de apoyar a sus equipos en un duelo que prometía ser épico. La tensión era palpable en cada pase y cada interrupción del juego, configurando un escenario donde cada acción podía inclinar la balanza.

Kolo Muani, el héroe inesperado

Kolo Muani, marcado por las circunstancias adversas en Qatar, emergió como el héroe inesperado al anotar el gol decisivo. Su disparo, que desafortunadamente rebotó en Vertonghen, se convirtió en el único gol del partido. Este momento no solo revitalizó a su equipo sino que también selló la suerte de Bélgica en el torneo.

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Este gol no solo representa un triunfo para Francia, sino una redención personal para Muani, quien ha enfrentado críticas y desafíos significativos desde el mundial. Su contribución en este partido será recordada como un punto de inflexión, no solo en su carrera sino en la competencia actual.

Dominio francés en la primera parte

Francia asumió el control desde el inicio, dictando el ritmo del juego.

La estrategia de Francia fue clara desde el comienzo: dominar la posesión y presionar constantemente. Tchouaméni se erigió como una figura central en el control del medio campo, distribuyendo el juego y creando oportunidades. A pesar de su dominio, la falta de precisión en los últimos metros mantuvo el marcador en cero.

Mbappé, aunque menos visible en los primeros 45 minutos, intentaba desequilibrar con su velocidad y habilidad individual. Sin embargo, la defensa belga se mantuvo firme, frustrando los intentos franceses de abrir el marcador antes del descanso.

Reacción belga en la segunda mitad

A pesar de un primer tiempo discreto, Bélgica no se rindió y empezó a mostrar signos de vida tras el descanso. De Bruyne comenzó a conectar mejor con sus compañeros, especialmente con Lukaku, quien también incrementó su participación en el juego, desafiando la portería defendida por Maignan.

La respuesta belga fue gradual pero evidente, con intentos más coordinados y peligrosos hacia la portería francesa. Aunque Francia seguía controlando el juego, Bélgica logró generar suficiente presión como para preocupar a los seguidores franceses y cambiar las dinámicas del encuentro.

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El desenlace dramático

Cuando el partido parecía encaminarse hacia la prórroga, el destino intervino en el minuto 85. Un disparo fortuito de Kolo Muani encontró su camino al fondo de las redes después de rebotar en Vertonghen, marcando un autogol que desequilibraría el resultado final a favor de Francia.

Este gol no solo significó la victoria, sino que también continuó la maldición de Bélgica contra Francia, que se extiende ya por 43 años. Los últimos minutos fueron un testimonio de la desesperación belga por revertir el resultado, pero Francia supo mantener su ventaja hasta el pitido final.

Perspectivas para Francia en cuartos

Aunque la victoria fue menos brillante de lo esperado, el equipo dirigido por Deschamps demostró su capacidad de resistir bajo presión y aprovechar las oportunidades. Mirando hacia los cuartos de final, Francia tiene tanto desafíos como oportunidades para mejorar y afinar su estrategia.

La profundidad y experiencia del equipo serán cruciales en las próximas rondas, donde cada partido puede ser decisivo. Con un equipo balanceado y jugadores capaces de momentos decisivos como Muani, Francia se posiciona no solo como un contendiente, sino como un serio aspirante al título.

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